Jumper: Defectos especiales
Por Humberto | Comentarios ( 0 ) | Trackbacks ( 0 )
Para que una película sea catalogada como buena es necesario que reúna varios aspectos. De hecho, filmar es construir, sumar, añadir pequeños detalles que solitarios, aislados unos de otros, no significan nada; pierden su fuerza y se diluyen en el basto universo cinematográfico como una obra más que no será recordada ni por expertos ni por simples usuarios de las salas de cine. Tanto es así, que cuando vemos una buena película, una bien realizada, nuestros sentidos se ven continuamente golpeados por los detalles, fruto del esfuerzo de muchas personas; fotografía, vestuario, música, interpretación, historia, efectos,… son muchos los complementos que adornan una película, y cuando están unidos y convenientemente afinados por un buen director de orquesta nos mantienen en vilo pendientes de la pantalla.
Sin más dilación os diré que nada de esto sucede en el último film de ciencia-ficción (por decir algo) que he visto en la gran pantalla, y que no es otro que Jumper. Por otra parte, un título muy apropiado ya que sientes auténticas ganas de saltar de la butaca y marcharte a otro lugar.
Si inventara un término técnico para definir esta película sería el de saturación por ausencia; y es que Jumper llega a saturarte, cansarte con la repetición monótona y constante de un efecto digital, en un desesperado intento de cubrir las incontestables carencias de una película vacía y carente de todo lo demás (interpretación, dirección, guión,… podría estar así hasta mañana).
La película nos cuenta la vida de un joven que tiene el poder de trasladarse a su antojo a cualquier lugar del planeta que desee; algo así como la tele-transportación que, por otro lado, no es que sea un poder demasiado original; aunque he de reconocer que la recreación digital de este poder está muy lograda, lo que pasa es que, cuando vas por la escena número 300 en que te lo han puesto, empieza a cansar. Además, en ningún momento aporta una historia a la que agarrarse, no hay significado a las cosas que pasan, y si cronometré correctamente la explicación que aportan sobre el origen de ese poder dura apenas 30 segundos.
Resumiendo, tenemos a un jovencito con poderes inexplicables dando saltos de ciudad en ciudad, con su más que presentable novia al lado, y un grupito de malos, de los que no se sabe nada, persiguiéndoles porque odian mucho a los chicos que tienen ese poder. Dicho así parece de broma, pero este sería un resumen concreto y acertado del film. De esta forma, y muy a mi pesar Jumper engrosa la ya larga lista de películas que han muerto de una indigestión de efectos digitales, cuando con poquito que hubieran hecho podrían haber incluso entretenido al espectador.
Aunque parezca raro, a mí me gustan mucho los efectos digitales, pero cuando enriquecen el conjunto de una obra. Porque la realidad es que gracias a ellos ahora se pueden realizar películas que hace muy poco tiempo eran impensables. Por eso me niego a pensar que los efectos estén reñidos con el buen cine; películas como Matrix, la trilogía de Star Wars, Harry Potter o Dark City son ejemplos de que los efectos pueden expresar el sentido de una película y ayudar a conducir su historia, después obviamente te pueden gustar o no, pero al menos sientes que no están de más.
Ficha técnica:
- Título: Jumper
- Dirección: Doug Liman
- País: Estados Unidos
- Año: 2008
- Duración: 88 min.
- Género: Ciencia-ficción, Thriller
- Reparto: Samuel L. Jackson, Hayden Christensen, Michael Rooker, Tom Hulce, Annasophia Robb, Jamie Bell, Rachel Bilson, Katie Boland, Sean Baek
- Guión: Jim Uhls, David S. Goyer, Simon Kinberg
- Distribuidora: Hispano Foxfilm
- Productora: 20th Century Fox, Monarchy Enterprises, Regency Entertainment
- Diseño de Producción: Oliver Scholl
- Fotografía: Barry Peterson
- Montaje: Saar Klein
- Música: John Powell
- Productor: Jay Sanders, Lucas Foster, Simon Kinberg, Stacy Maes
- Vestuario: Magali Guidasci
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