Kubrick: Nueve años sin el genio (II)
Por Raquel | Comentarios ( 3 ) | Trackbacks ( 0 )
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Después de cuatro años de espera, Stanley Kubrick volvió a la gran pantalla con uno de sus proyectos más ambiciosos, 2001, una odisea del espacio (1968), una película co-escrita por él y el escritor Arthur C. Clarke, basándose en un relato de este último, El Centinela. Como todos sabemos, esta fue una película muy importante dentro de la historia del cine ya que establecía muchas bases para las películas de ciencia-ficción, planteaba muchas y variadas reflexiones sobre el origen y el futuro de la humanidad y tenía una calidad visual inmejorable para la época. 2001 fue premiada con varias nominaciones a los Oscars, aunque solo ganó la estatuilla por los efectos especiales. A partir de esta película, cada nuevo proyecto de Kubrick impacientaría sobremanera a crítica y público, quienes esperaban ansiosos una nueva película del genio, una nueva reflexión, una nueva visión suya.
Y la nueva reflexión llegó con La Naranja Mecánica en 1971. Una nueva reflexión y también una gran polémica. En ella, Kubrick adaptaba una novela de Anthony Burguess y establecía una singular perspectiva sobre la violencia social con un toque satírico. El film fue nominado al Oscar como mejor película, mejor dirección, guión y montaje, pero tampoco ganó ninguno de ellos. Su próximo trabajo se ambientaba en la Inglaterra del siglo XVIII y fue también una adaptación, en este caso de una novela de William Makepeace Thackeray. En Barry Lyndon (1975) el director consiguió recrear de manera espléndida el ambiente de la época y volvió a ser candidato a varias estatuillas.
En los años ochenta, Kubrick realizaría solamente dos películas, El Resplandor (1980), protagonizada por Jack Nicholson y basada en la terrorífica novela de Stephen King y La chaqueta metálica (1987), desarrollada en la Guerra del Vietnam y basada en la novela de Gustav Hasford.
Finalmente y, después de muchos años, en concreto 12 largos años en espera de un nuevo film suyo, sus admiradores y sus detractores pudieron disfrutar de una nueva y magistral creación. Por aquel entonces, Kubrick barajaba muchos proyectos entre los que figuraba A.I. Inteligencia Artificial, que finalmente rodaría Steven Spielberg, pero la obra que terminó realizando fue Eyes Wide Shut (1999) un drama psicológico interpretado por Tom Cruise y Nicole Kidman, que por entonces eran aún un matrimonio. Pero, como sabemos, Kubrick no llegó al estreno, ya que falleció el 7 de marzo de 1999 en Inglaterra, con unos agitados 69 años. La película se convirtió así en su obra póstuma.
No cabe duda que la obra de este director tan polifacético es esencial para la historia del cine y que cada una de sus películas aporta muchísimo al séptimo arte. Revisar su filmografía es siempre un buen ejercicio de aprendizaje y, por supuesto, un placer. Personalmente, me quedan algunas películas por ver pero os aseguro que yo no tardaré.
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Me alegra ver que ha continuado…la verdad es que a mi ‘Eyes Wide Shut’ no terminó de convencerme…creo q por Tom Cruise…pero está claro que este conjunto de peliculas solo puede ser obra de un genio.
A mí Eyes Wide Shut sí que me gustó, y a pesar de Nicole Kidman (y de Cruise, que me da un poco más igual). Me sorprendió y me gustó a partes iguales.
Que Clockwork Orange tampoco se llevara ningún Oscar desacredita enormemente a los yankis. Porque hay películas que están por encima del bien y del mal, y de cualquier cuestión técnica. Ésta es una de ellas.
Te ha quedado bonica la serie :D.
Desde luego estoy totalmente de acuerdo contigo, es un delito que A Clockwork Orange no se llevara ningun Oscar, es una joya del cine y, para mi gusto, en todos los aspectos, dirección, guión, interpretación (Malcolm McDowell me enamoró, jeje), fotografía y dirección artística por supuesto, montaje, música,… Para mí se los tenía que haber llevado todos! No tardaré en escribir sobre ella, me están entrando ganas!
Y Eyes Wide Shut también me gustó (no tanto, ni de lejos), pero sí me gustó y la interpretación de Kidman y Cruise tb, creo que lo hicieron muy creíble e íntimo. Aunque claro, con un rodaje que duró dos años y medio (creo) y con un gran director.